Escúchate con atención
Mientras tocas es difícil percibir todos los detalles. Si te resulta útil, grábate y escucha la grabación con calma: notarás cosas que pasan desapercibidas en el momento, tanto errores como avances.
Elige un aspecto concreto
En lugar de intentar corregirlo todo a la vez, identifica una sola cosa que mejorar: una cuerda que resuena, un ataque irregular o un cambio de posición. Un objetivo claro hace que la práctica sea más eficaz.
Repite y compara
Trabaja el fragmento donde aparece el problema y vuelve a tocarlo. Compara el resultado con la versión anterior para comprobar si la corrección funciona.
Limpieza antes que velocidad
Prioriza siempre la limpieza, la regularidad y la comodidad antes de subir la velocidad. Un patrón limpio y lento es una base sólida; uno rápido y sucio consolida los errores.
Vuelve a estas recomendaciones
Cuando encuentres una dificultad en cualquier módulo, regresa a estas lecturas. Muchos problemas técnicos se resuelven revisando cómo estás practicando antes que el ejercicio en sí.
