Notas claras y cuerdas en silencio
Que suenen solo las notas previstas. Las cuerdas que no tocas deben mantenerse en silencio, apagadas por la mano izquierda, la derecha o ambas. Con distorsión, cualquier cuerda que resuene de más se nota enseguida.
Ataques regulares
Los ataques deben mantener un volumen y un tiempo parejos. Si algunas notas suenan más fuertes, más débiles o fuera de tiempo, ahí tienes un punto concreto que trabajar.
Manos coordinadas
Cada nota debe sonar en el momento en que ambas manos coinciden: el dedo pisa y la púa ataca a la vez. Cuando no están sincronizadas aparecen notas cortadas, ruidos o ataques sin sonido.
Movimientos pequeños y cómodos
Cuanto más pequeños y relajados sean los movimientos, más fácil será tocar con precisión y velocidad. Si sientes tensión en la mano, la muñeca o el hombro, baja el tempo y vuelve a buscar comodidad.
Un agarre de púa estable
Sujeta la púa con firmeza suficiente para que no se mueva, pero sin apretar en exceso. Un agarre demasiado fuerte genera tensión y resta control; uno demasiado suelto hace que la púa gire o se escape.
Dedos cerca del mástil
Mantén los dedos de la mano izquierda cerca del mástil, siempre según lo que pida el patrón. Así recorren menos distancia entre notas y los cambios resultan más rápidos y precisos.
Criterio · Las explicaciones técnicas detalladas están en sus módulos correspondientes.
