Lee todas las indicaciones antes de tocar
Antes de tomar la guitarra, recorre el ejercicio completo: el objetivo, el patrón, la digitación y cualquier nota adicional. Empezar a tocar sin leer suele llevar a practicar algo distinto de lo que el ejercicio busca, y corregir un movimiento aprendido cuesta más que aprenderlo bien desde el principio.
Comprende el objetivo del ejercicio
Cada ejercicio entrena algo concreto: sincronizar las manos, independizar los dedos, controlar la púa o limpiar el sonido. Si sabes qué estás entrenando, sabrás también en qué fijarte y cuándo el ejercicio está cumpliendo su función, aunque todavía no salga perfecto.
Revisa el patrón, la digitación y la dirección de púa
El patrón indica qué notas tocar; la digitación, con qué dedos; y la dirección de púa, cómo atacar cada nota. Las tres cosas forman parte del ejercicio. Cambiar la digitación o la púa por comodidad puede hacer que el patrón suene, pero deja sin entrenar justo lo que el ejercicio pretendía trabajar.
Identifica qué escuchar y observar
Antes de empezar, decide qué vas a vigilar: que no suenen cuerdas de más, que los ataques sean parejos o que la mano no se tense. Practicar con una referencia clara convierte cada repetición en una oportunidad de mejora, en lugar de una simple repetición mecánica.
